La mediación en las empresas de telecomunicaciones ha coexistido con soluciones y conceptos diferentes: on-line y off-line, redes móviles, fijas, voz, datos y una cantidad creciente de registros. Ahora la mediación debe afrontar un desafío exigente: 5G e IoT.

¿ Podemos esperar un nuevo cambio o alcanzaremos el final de la mediación en las telecomunicaciones ?

Para entender la idea de cómo funciona la tecnología detrás de la mediación, podemos imaginarnos que es similar a la forma que un equipo de un restaurante está trabajando detrás de las puertas de la cocina, mientras los clientes disfrutan de la cena.

Alguién debe recibir los productos de los proveedores, organizarlos por fecha de caducidad, mantener los utensilios limpios y ordenados, planificar los tiempos, preparar los ingredientes, cocinarlos, presentar los platos y entregarlos a los comensales. Esto le permite entregar un producto a los clientes, en forma eficiente y controlando la calidad de los productos.

En el universo de los servicios de telecomunicaciones, cada nuevo plato en el menú consiste en un “gran inicio” que maneja una base de clientes con la información de suscripciones y pagos, así como datos sobre consumo de servicios y facturación. 

De manera similar al modelo del restaurante, no se hubiera alcanzado este resultado si no hubieran estado acompañados de quienes se encargan de la recolección, preparación, acumulación, agregación, transformación y distribución de los datos online y offline. Estas acciones parecen ser indispensables. ¿ Cierto ?

Por lo tanto, los mediadores siempre actúan como intermediarios entre los proveedores de datos y los consumidores. Estos sistemas se encargan de filtrar los datos relevantes, verificar los datos parciales, reunirlos y combinarlos, es decir agregar valor a la información de uso. 

Antes la mediación recopilaba información “cruda” en CDR (call detail record) de un switch de la red (fija, móvil, datos), organizarlos y distribuirlos dentro de la operadora a los sistemas internos (facturación, fraude, interconexión, aseguramiento de ingresos).

Las siguientes generaciones de redes aumentaron la cantidad de CDR en el proceso y complicaron los registros de datos. A medida que hubo nuevos servicios, se requerían herramientas mejoradas para eliminar riesgos y crear servicios más personalizados. Finalmente se necesitó una mayor velocidad en las modificaciones para enfrentar las necesidades de los clientes. Todo esto depende de las plataformas de mediación para organizar elementos de los sistemas de soporte a las operaciones y negocios (OSS/BSS).

Con la llegada de 5G e IoT, las plataformas de mediación en telecomunicaciones serán responsables de mayores tareas y más complejas con requerimientos más estrictos. La tecnología de la mediación va a tener que evolucionar para seguir siendo una herramienta demandada que permita “cenas grandiosas”.

¿ Están de acuerdo ?

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